Siento mil cosas a la vez, ahora estoy bien, luego estoy mal.
No quiero pensar, pero sin darme cuenta las lagrimas caen por mis mejillas.
No quiero desaparecer así de tu vida, no tengo fuerzas para ello. Después de todo lo que he luchado, no me quiero rendir así.
Todo el mundo me dice que no me arrastre, no lo voy a hacer, simplemente quiero enseñar mis cartas, no soy tu enemiga, ni he querido serlo nunca. Úsame, trátame como quieras, pero no quiero dejarte así.
Porque sé que te estas equivocando, que has elegido el camino fácil. La gloria, la fama, la luz. No sabes que todo eso es efímero, y cuando te quieras dar cuenta te verás sola.
Yo también me he equivocado, caímos en una rutina de hacernos daño mutuamente, sin parar a pensar en los consecuencias. Y sé que un tiempo así nos vendrá bien.
He recapacitado, y he pensado mucho, solo tengo que ver que tu también quieres.
No se puede dejar de querer a alguien de repente. Solo espero que no lo hayas hecho.
Y hablar contigo para suavizar esto. Hablar, solo hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario