Fin de 2011.
Hoy, un dia después de que comience el 2012, he decidido
escribir para cerrar el 2011 y guardarlo en un cajón.
Un año en el que las pesadillas han podido a los sueños.
Comencé el 2011 llena de esperanzas, viendo un gran
concierto (Lady Gaga en Bcn 7-12-10) y con mi vida más o menos encarrilada, o
eso pensaba yo. ¿Feliz? Pensaba que si, sinceramente, pensaba que todo iba
sobre ruedas. Lo cierto es que no era así. Los estudios me iban bien, tenía
pareja estable, mi coche, ahorros. Todo.
4 meses más tarde todo se me vino abajo. La persona en la
que más había confiado en mi vida me “abandonó”. Me dejó tirada, ella sabrá por
qué, con todos mis sueños y mis planes de futuro hechos.
Tuve un accidente de coche 2 meses más tarde. Por suerte yo
no sufrí más que una herida en la nariz, mi coche… bueno, él no tuvo tanta
suerte. A día de hoy sigo sin él…está en la uvi, pobrecito mío.
Más tarde las notas. Un desastre. En fin, no podía creerlo
ni yo.
Una racha de mala suerte INCREIBLE.
Decidí ser fuerte. Tirar pa’lante con todo. Nada podría
conmigo. Pero podía…
Y caí. Mil veces caía. Una y otra vez. Como una imbécil pensando
que toda mi “mala suerte” se salvaría.
Y de repente se cruzó alguien. Alguien con quien no hablaba
desde hacía un año. Por arte de magia. En el momento oportuno. Y me dejé
llevar. Pensaba que era un juego, y decidí jugar. No darle importancia a lo que
estaba pasando, porque era pasajero.
Sin querer…me veía pensando en ella, sonriendo como una tonta
cada vez que veía una foto suya, o deseando que me dijera de quedar. Hasta que de repente, un día, dolió. Y ahí fue
cuando me asusté. Sabía que mientras no te doliera alguien no había amor. Pero
ella me dolió, ya te digo que si dolió.
Un día le dije de quedar, y por una confusión, no pudo ser…
Ese día, se me paralizó el mundo. Dije: “¡Ostias! ¿Y por qué me pongo yo mal? …
¿Y por qué me rayo?” y ahí fue cuando me di cuenta… de que aquel juego se había
convertido en algo más.
Cada vez pensaba menos en mi ex. Y ella me sacaba tantas
sonrisas que conseguía que me olvidara de todo lo malo que me había pasado
hasta ahora.
Y aun que se que fue pronto, aun que todo el mundo me lo
desaconsejaba, comencé a salir con ella. Era inevitable. No podía dejar escapar
a alguien así…
Empecé el curso, nueva gente. Nuevos profesores y más ganas que
nunca. Y hasta ahora todo genial. Nuevas metas, nuevas ilusiones y cada vez un
poquito más cerquita de mi propósito.
Pero las fuerzas flaquean. Y lo que pensabas que estaba
cerrado, cuando las heridas comenzaban a curar, aparece. Otra vez. Y te lo tira
todo al suelo. “Me he pasado 6 meses peleando contra viento y marea y ahora
llegas tú y de un soplido derrumbas mi mundo.” No se cómo, pero esa persona
tenía un poder sobre mí indescriptible. Me engañó. Volvió a hundirme. Y la
culpa de todo ello, se que fue mía. Por no tener suficiente fuerza como para
echarla de una patada. Pero así soy yo, gilipollas.
Me alejé de mi pareja. Me alejé de los estudios. Me volví a
alejar de mi familia. Y todo por una persona.
Dicen que hay veces que haces
algo y no sabes por qué, y este, era uno de esos momentos.
Cuando me di cuenta de esto ya no tenía fuerzas para más.
Sentía que se reían de mi por todos lados. Que había peleado tanto para nada.
Que todo volvía a comenzar. Y lo pagué con quien menos debía, ella.
Harta de todo, exploté. Me sentía sola, perdida. Y decidí
quedarme sola y pensar, darme tiempo a mi misma para saber que había vuelto a
pasarme.
2 minutos.
2 minutos hicieron falta para abrir de nuevo los ojos y
darme cuenta de todo.
Dejé a mi chica. Me senté en una silla y pensé: “Se va el
amor de mi vida. Y yo la he echado. Soy gilipollas”. Lo mejor que me había
pasado este año, por lo único por lo que había sonreído, y voy y lo echo a
patadas… Gilipollas, completamente gilipollas.
Tanto tiempo esperándote…¿para acabar así? Lo siento, pero
NO.
Dicen que una hostia a tiempo te abre los ojos, y fue lo que
me pasó a mi.
Y cuando pensaba, que este año era el peor año de mi vida,
paré un segundo, eché la vista atrás y pensé: “En realidad, este ha sido el año
en el que más he vivido. He conocido gente maravillosa, me he desecho de otros
tantos que estorbaban. La vida me ha dado lecciones super validas. Y ella, la
persona que mejor me ha tratado en toda mi vida.” Lo cierto es que este año ha
sido uno de los mejores.
Y si tuviera que hacer un resumen, y quedarme con un
titular sería: “2011, el año en el que me hicieron volver a creer.” Y todo
gracias a ti pequeña. Tanto tiempo buscándote y ya estás aquí. Todas mis sonrisas son por ti. Gracias por hacerme creer en el amor, por aparecer en mi vida.
Feliz 2012. Porfavor, que este año sea más relajadito!! Jajaja.