lunes, 31 de octubre de 2011

N E G R O

Esos días que lo ves todo negro
Esos días en los que notas que tienes una montaña en la garganta
Esos días en los que no sabes por donde salir
Esos días en los que tus temores te comen
Esos días en los que se te han hinchado los ojos de tanto llorar
Esos dias que no piensas en nada, pero te sientes hundida
Esos días que no te apetece nada más que estar callada
Esos días que necesitas un abrazo
Esos días en los que harías la maleta y te irías lejos, lejos y sola
Esos días en los que te das asco a ti misma
Esos días que no puedes evitar que se derramen millones de lagrimas
Esos días que no sabes si estas haciendo lo correcto
Esos días en los que te sientes egoísta, pero aturdida a la vez
Esos días en los que crees que todo el mundo juega contigo
Esos días que te sientes realmente sola
Esos dias en los que desearías DESAPARECER

Todos tenemos secretos, cosas inconfesables que no puedes soltar y te devoran por dentro. Cuando sabes que nadie te puede ayudar. Cuando sabes perfectamente lo que te pasa pero no dejas de poner excusas.

Hoy es uno de esos dias, en los que no levantarme de la cama es la mejor opción.

lunes, 17 de octubre de 2011

18 Octubre 1989


8035 dias
1056 semanas
264 meses
22 años

18 de octubre. Mi cumple. :D
Un día como hoy, a las 9 de la mañana, en Albacete, lloviendo y relampagueando, abrí los ojitos por primera vez. Un hurra por mi madre! ajajaja

jueves, 13 de octubre de 2011

Tenemos la mala costumbre de querer a medias ...


Tenemos la mala costumbre de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas tantos falsos sueños,
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.

Tenemos la mala costumbre de buscar excusas,
para no desnudar el alma y no asumir culpas
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Tenéis la mala costumbre.



Como he dicho varías veces antes en otras entradas, hay días en los que tu cuerpo, tu cabeza, tu alma, decide parar. Stop. Abrir los ojos y mirar lo que tienes alrededor, contemplar tu vida desde fuera para ver qué sucede con ella.

Y he llegado a la conclusión de que tengo una “cruz”, por así decirlo. Y es que haga lo que haga, siempre, siempre, soy la mala.
Dicen que tengo genio, que tengo pronto, que aun que yo no quiera, mi cara cambia por completo en según qué situaciones. Que no tengo paciencia, que soy una mal pensada. Que tengo la culpa de todo.

Y, sinceramente, estoy MUY harta.

Soy una persona que va mucho a su bola. Hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero, y evita llevarme la contraria o negarme algo porque me molestará. No me meto en la vida de nadie, dejo que todo el mundo haga lo que quiera, y aun que veo que se equivocan prefiero no hablar, para que luego no vengan a reprocharme nada. Si algo me sienta mal, me lo callo y dejo que se me pase, ya que un enfado se me pasa en 5 minutos. Solo necesito mi tiempo de reflexión, mi espacio para calmarme y pensar.  Si tienes un mal día, aguanto gritos, insultos, reproches y faltas de respeto, porque entiendo que todo el mundo tenemos nuestros…”días”. Cedo, doy mi brazo a torcer. Y a veces, incluso prefiero perder con tal de que TÚ estés bien.  Puedo pasarme 12 horas trabajando sin rechistar y luego irme a clase otras 3 horas. No malgasto dinero en mí, pero si alguien tiene una ilusión, puedo gastarme en un regalo cientos de euros.
En fin, que hago la gilipollas como la que más. Doy, doy, doy, y todo porque perteneces a mi “circulo”, a mi gente. Y después de todo esto, ¿que recibo? …  N A D A . Porque como dijo Alejandro Sanz: “Dar lo que te sobra nunca fue compartir, sino dar limosna”.

Tengo esa cruz.


Y estoy cansada, de aguantar las mismas mañaquerías y  tonterías una y otra vez. De seguir a la sombra de alguien que ni si quiera me quiso. De tener que cambiar hasta mi forma de pensar por estar con alguien. De que me tomen el pelo, de ir de buena por la vida. Porque ya puedes dedicarte a ser buena persona todos los días, que como, POR CUALQUIER MOTIVO, por lo que sea, tengas el día torcido ya eres lo peor y no ha valido para nada todo lo que has hecho anteriormente. 


Todavía no he conocido a la persona que me diga, EH! MIRA, ERES LO PRIMERO PARA MÍ. Que me aguante A MI, que ceda conmigo, sin luego echarme nada en cara o reprocharme que me haya aguantado. Aquí cada uno va a su bola y yo a la de todos. Y luego tengo que escuchar comentarios del tipo: ES QUE ESTEFANÍA ES LA OVEJA NEGRA. Cierto debería ser…

Y si aguanto todo esto es porque tengo paciencia, se que pronto acabará todo esto. Y me iré. Me iré lejos y haré mi vida. A mi manera, sin nadie que haga sentir inferior. Entonces me echareis de menos, y diréis: “Pues tampoco era tan mala”. Quizá allí tope con gente como aquí, porque las personas como yo estamos destinadas a llevarnos palos, por TONTOS. Pero cambiaré. No cederé ni una. Y quien me quiera, me querrá así.